Introducción al minimalismo

En ocasiones nos complicamos la vida de forma absurda, por querer aparentar, querer contentar a alguien, o por seguir la vía convencional, la que todo el mundo sigue.

Creemos que nuestras acciones se mueven por nuestros pensamientos, pero en la mayoría de ocasiones están influenciados por los pensamientos de otros.

Vivimos la vida que pensamos que tenemos que vivir, no la que realmente queremos vivir.

Y esto se extiende a todos los ámbitos de la vida: el trabajo, el lugar en el que vivimos, los amigos con los que nos juntamos…

Vamos por la vida en piloto automático sin saber muy bien a dónde nos dirigimos y qué es realmente lo que queremos hacer.

En este post vemos cuáles son los principios básicos del minimalismo, y por qué el minimalismo puede ser para ti.

Sé el dueño de tu vida

Hace poco vi una encuesta en Twitter en la que el 65% de los participantes decía que prefería vivir en un lugar diferente al que viven ahora. Dos tercios que cambiarían en un cerrar de ojos el lugar en el que viven.

¿Y cuál es el motivo por el que estas personas no viven en el lugar de sus sueños?

Seguramente que el principal motivo sea por tener la vivienda cerca del lugar de trabajo, ya que eso es práctico.

Hoy en día parece complicado que todos los aspectos de nuestra vida sean los ideales: tener el trabajo de tus sueños, vivir con tu pareja perfecta, tener una casa en el lugar que siempre quisiste…

Es complicado conjugar todos nuestros deseos para tener la vida perfecta, pero muchos no hacen nada para evitarlo. Se conforman con lo que tienen y le echan la culpa al sistema, a las circunstancias económicas, o al gobierno de turno.

¿Es lo que estás haciendo ahora lo que siempre quisiste hacer?

Si no lo es, ¿cuál es el motivo por el que no lo estás haciendo?

La vida es más sencilla de lo que parece…

La vida es más sencilla de lo que parece. Consiste en hacer las cosas que realmente te hacen feliz, y eliminar todo lo demás.

Y en la mayoría de ocasiones somos felices con muy poco. Muchas de las cosas que nos hacen más felices son gratis: tener una bonita amistad con alguien, pasear en la naturaleza, ver la puesta de sol…

el minimalismo consiste en hacer las cosas que te hacen feliz y eliminar todo lo demás

Obviamente, sin dinero no podríamos vivir, y lo necesitamos para vivir bien, pero debemos desechar aquello que no nos aporta nada, y sustituirlo por lo que sí nos genera felicidad.

Es una cuestión de coste de oportunidad. Tienes 500 euros: ¿prefieres destinarlo a un nuevo móvil, o mejor seguir con el antiguo y destinar ese dinero a un viaje? Preferencias.

… Pero no podríamos vivir sin dinero

No nos vamos a engañar. Si bien es cierto que hay muchas cosas gratis que nos aportan bastante felicidad, necesitamos dinero para vivir.

Y cuánto más, más holgados viviremos, y hasta cierto punto, más felices seremos. El dinero no compra la felicidad, pero sí compra seguridad, que es el paso previo a la felicidad.

Sin una seguridad económica que cubra nuestras necesidades básicas, jamás podremos llegar a ser felices.

Por ello, y dado que necesitamos dinero para vivir, busca formas de generar ingresos que sean capaces de cubrir tus gastos, al menos los gastos básicos.

Esa forma de generar ingresos puede ser un trabajo convencional, pero también existen otras vías: monta algo por tu cuenta, alquila si tienes propiedades…

Idealmente, busca formas de generar ingresos que te guste hacerlas. Es decir, que además de disfrutar del resultado, disfrutes del camino.

Eso sí, no existe el trabajo perfecto. Aunque te guste muchísimo la abogacía, vas a tener que lidiar con clientes que creen que lo saben todo. Aunque te guste ser escritor, va a haber días en los que tengas cero ganas de ponerte delante del ordenador. Y así con todo.

Pero, aunque no exista el trabajo perfecto, debes de encaminarte a hacer aquellas cosas que te gusten, aunque no disfrutes de ellas el 100% del tiempo.

Además, debe ser un oficio que te aporte los suficientes ingresos para sufragar tus gastos.

Si ves que con tu actual empleo o proyecto no vas a poder vivir como quieres, busca formas de ingresos alternativas. Prueba muchas cosas. Aunque no lo encuentres al principio, si vas probando encontrarás por prueba y error aquello que te excita hacer, y que además te da de comer.

El dinero no compra la felicidad,

pero sí compra seguridad,

que es el paso previo a la felicidad.

La economía familiar como una empresa

La economía familiar es igual a la economía de una empresa. La diferencia es que las empresas buscan maximizar beneficios, y las familias buscan optimizar la felicidad.

Pero, en parte, la felicidad se consigue cuando hay beneficios. Es decir, más ingresos que gastos.

Lo que tratan de hacer las empresas para maximizar sus beneficios es aumentar sus ingresos y reducir sus gastos. Tú deberías de hacer lo mismo con la economía de tu casa.

Intenta buscar formas de generar más ingresos, y que además disfrutes la mayor parte del tiempo haciéndolo, y reduce aquellos gastos que no aportan nada, aquellos que no te generan felicidad.

Como ya hemos comentado, existen infinidad de fórmulas diferentes para generar ingresos. Cada persona es un mundo y tendrá unas inquietudes u otras.

También debemos de decir lo mismo de los gastos. Unos preferirán tener un estilo de vida muy activo, salir a cenar todos los días, viajar cada mes, renovar el coche cada 3 años, etc.

Otros, en cambio, prefieren tener un estilo de vida más sencillo, y aprovechar su tiempo rodeado de los suyos, haciendo comidas familiares, viajes de mochileo, moverse en bici siempre que pueden, etc.

En función del estilo de vida que querramos tener, tendremos que ajustar los ingresos y gastos en consonancia.

Desde este blog defendemos un estilo de vida sencillo, minimalista es como lo llaman. No nos gusta gastar de más si no es necesario, y preferimos tener nuestras finanzas bajo nuestro control.

¿Qué es el minimalismo?

El minimalismo no consiste en tener pocos objetos materiales necesariamente. Ser minimalista consiste en dar prioridad a aquellas cosas que te aportan felicidad.

Por eso las personas minimalistas suelen tener pocos objetos materiales, ya que la gran parte de ellos no te aportan felicidad.

El minimalismo no consiste en llevar una vida sumida en la pobreza, ni mucho menos. El hecho de tener una casa con pocos objetos o de tener un armario con poca ropa no significa que seamos pobres, significa que le damos prioridad a otras cosas. Preferimos gastar ese dinero que tanto nos cuesta ganar en las cosas que verdaderamente nos hacen felices.

Yo puedo vivir con tres pares de zapatos, porque no soy un entusiasta de la moda. Pero a la persona que le guste cambiar de look constantemente, no estará de acuerdo. Podrá tener 50 pares de zapatos y seguir siendo minimalista, ya que es eso lo que le aporta felicidad, y destina su dinero en aquello que le hace feliz.

Por lo tanto, llevar una vida minimalista no consiste necesariamente en ser antimaterialista. Consiste en destinar tu tiempo y dinero en aquello que te hace feliz.

El tiempo es más valioso que el dinero

Es el tiempo el que compra tu felicidad, no el dinero. El objetivo último de la vida es tener la libertad de gestionar tu tiempo de la forma que quieras, sin tener que depender de nada ni de nadie.

El tiempo es un recurso finito, mientras que el dinero es infinito. El tiempo nunca vuelve, mientras que existen muchísimas formas diferentes de conseguir dinero. Pero con el dinero lo único que conseguirás es comprar tiempo.

el tiempo es más valioso que el dinero

Tengas el trabajo que tengas, intercambias tu tiempo por dinero. Incluso si tienes unas fuentes de ingresos semipasivos, como un alquiler de un inmueble o unas acciones, has tenido que realizar un esfuerzo en tiempo para lograrlo.

Por lo tanto, piensa en el tiempo que has destinado en conseguir ese dinero, y si de verdad te compensa intercambiar ese tiempo por lo que estés a punto de comprar.

Si ves que no te merece la pena, porque no te aporta la utilidad suficiente, no lo compres. Ya encontrarás otra forma más útil de destinar ese dinero (tiempo). Compra lo imprescindible.

Sin duda, este estilo de vida no es para todo el mundo. Yo no intento convencer a nadie de que este es el modelo de vida que todos debemos seguir, cada cual sigue el estilo de vida que le hace más feliz.

Además, cada persona está en una situación diferente. Afortunadamente, no todos somos iguales, el mundo sería muy aburrido.

Pero si quieres tener un estilo de vida sencillo a la vez que feliz, el minimalismo es el camino que debes seguir.

Maximiza tus beneficios para optimar tu felicidad. En este blog vemos consejos para llevar un estilo de vida sencillo, buscando formas de optimizar nuestros beneficios.

Menos bienes materiales y más experiencias

El secreto de una vida minimalista es destinar nuestros recursos a más experiencias vitales y menos a bienes materiales, aunque bajo ciertos límites. Lo vemos a continuación.

Bienes materiales

En primer lugar, debemos decir que, aunque para el minimalismo los bienes materiales suelen ocupar un segundo plano, una vida sin bienes materiales no tiene sentido.

Para vivir, y sobre todo para vivir bien y con comodidad, necesitamos objetos que nos hagan la vida más fácil. No muchos, pero sí algunos.

No obstante, amar un objeto no suele ser una buena señal. Por ello, más que el amor por los objetos lo que debemos buscar es su practicidad.

Hay algunos bienes que nos ayudan bastante a tener una vida mejor, como una cama. Una buena cama nos ayuda a tener un mejor descanso, lo cual nos beneficia para rendir mejor al día siguiente. Por ello, debemos ver la cama como una inversión, no como un gasto.

Todos aquellos bienes que sean prácticos para nuestra vida deben de estar con nosotros. La diferencia entre una buena cama y una cama mediocre pueden ser abismales para un mejor descanso.

Otro ejemplo: no comas comida de peor calidad nutricional para evitarte gastar unos euros. El perjuicio que te supone comer mal es superior al beneficio que vas a conseguir por ahorrar algo.

Lo mismo sucede con la educación. Tener curiosidad y aprender cosas nuevas es la palanca para una vida más plena, y para tu progreso personal. Lo que gastas en educación es una inversión en tu desarrollo personal. Tampoco intentes ahorrar a toda costa en este apartado. Aunque sí que hay ciertos gastos que te puedes ahorrar, no solo en dinero, pero sobre todo en tiempo.

Experiencias

Pero sin duda, lo que sí que tiene efectos positivos prolongados y repercusiones favorables en el futuro son los buenos recuerdos.

Una televisión te dará satisfacción durante el tiempo que la estés viendo, pero no recordarás ese momento en el futuro.

En cambio, una experiencia positiva como un viaje con tu familia o una excursión con los amigos tendrá efectos positivos para siempre, pues los recordarás toda la vida.

Si hay un consejo que puedo darte para que seas más feliz, es que gastes menos en bienes y más en experiencias. Esta experiencia puede ser un viaje, pero puede ser muchas otras cosas, como una quedada con amigos, ir a un concierto o a un partido de fútbol, hacer una excursión a la montaña o comer en la playa.

Podemos tener buenas experiencias gratis, el dinero no es una cuestión fundamental aquí.

invierte en experiencias

Elimina sentimientos negativos

Además de intentar crear buenos recuerdos, otro objetivo del minimalismo es eliminar los sentimientos negativos. Elimina el rencor, la envidia, la codicia, el estrés provocado, la apariencia de ser más de lo que eres, las preocupaciones innecesarias…

No entres en el juego de “y yo más”, de querer aparentar lo que no se tiene y de hacer todo lo posible por tener más de lo que deseas, porque ese es un juego que siempre vas a perder.

Céntrate en tu felicidad, y no te preocupes por lo que hacen los demás.

¿Qué tu amigo tiene una casa de 5 habitaciones y 3 salones? Quizás tú amigo piensa que la felicidad es eso, pero está muy equivocado.

Sin ánimo de comparar, que no es la cuestión aquí, tu amigo podrá tener un casoplón, pero tú gozas de más tiempo libre para dedicar a tu familia y tus aficiones, has podido viajar a donde has querido, y no tienes preocupaciones sobre la pedazo de hipoteca que tienes que pagar.

Vive sin cargas

Y eso es precisamente otro elemento que debes evitar: las cargas. Tanto financieras como de cualquier otro tipo.

Un elemento clave para vivir una vida satisfactoria es no tener cargas. No cargas, no estrés. Simple y básico.

Sin deudas

Para vivir una vida tranquila, es importante no tener grandes deudas. No debemos endeudarnos para adquirir bienes por encima de nuestras posibilidades.

No es lógico ni responsable comprar una casa e hipotecarnos si no tenemos la certeza de que podremos pagar la hipoteca con nuestros ingresos mensuales.

Existen otras opciones más responsables desde el punto de vista financiero, como alquilar en lugar de comprar. Seguramente pienses que alquilar es tirar el dinero, pero no siempre es así.

Vivimos en una sociedad en la que tener propiedades es signo de tener en un estatus superior que el resto. Y es cierto que tener propiedades (tuyas, no del banco) te ayudan a vivir más tranquilo.

Pero si para conseguir esas propiedades vas a tener que sudar sangre, no te merece la pena. La vida está para disfrutarla en todo momento, no para disfrutar solo el final del camino.

Cargas familiares

Si bien es cierto que hay determinadas cargas familiares que nos vienen dadas, hay otras que nos las buscamos nosotros.

Por ejemplo, un hijo. Tener un hijo (o varios) es el deseo de muchas personas. Es de las cosas más bonitas que te pueden ocurrir en la vida, pero en función de la posición en la que estés, puede ser más una carga que una bendición.

Al igual que la casa o el coche, tener un hijo es una inversión más. No solo una inversión afectiva, también económica.

Antes de tener un hijo deberás de hacer los mismos cálculos que antes de comprarte una casa. Debes de hacer un pronóstico de los gastos mensuales que te acarreará tener el hijo, y comprobar si eres financieramente solvente como para acarrear esa inversión.

Desde luego que un hijo te aportará mucha más felicidad que una casa, no es comparable, pero hay momentos para todo. Si quieres tener un hijo, debes preverlo y ahorrar para ello. Solo cuando tengas una posición de solvencia es cuando debes ir a por ello.

Si tienes un hijo cuando estás en una situación económica preocupante, sufrirás tanto tú como tu hijo. ¿Y qué padre o madre no quiere lo mejor para su hijo?

Resumen: ¿qué es el minimalismo?

El minimalismo es, en definitiva, llevar a cabo la vida que te gusta sin tener que depender de nada ni de nadie.

Necesitamos el dinero para vivir, pero lo que realmente nos da la felicidad es el tiempo. Si tenemos tiempo, tenemos la libertad de estar con las personas a las que queremos, y hacer las cosas que realmente nos apasionan.

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Y tú, ¿sigues los principios del minimalismo? Te leemos en los comentarios.

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