Una casa minimalista

Seguramente, el mejor lugar en el que empezar a actuar para llevar una vida más minimalista es en nuestra casa.

Y es que todo lo que compramos y luego no utilizamos lo guardamos en algún lugar de nuestra casa, por si algún día nos acordamos y lo usamos.

El problema surge cuando tenemos que buscar algo que sí que es útil. A veces nos cuesta encontrarlo entre tanto desorden y objetos inservibles.

Si tuviésemos una vivienda más pequeña, nos lo pensaríamos mejor antes de adquirir un objeto que va a ocupar un espacio en nuestra casa.

En esta entrada vemos cuáles son los principios básicos de una casa minimalista.

¿Tamaño o distribución?

Últimamente, vemos muchas noticias de familias que tienen que vivir en casas de apenas 30 metros cuadrados por los altos alquileres en las grandes ciudades. Muchos piensan que es imposible vivir en este tipo de casas por falta de espacio, y en parte llevan razón.

Obviamente depende mucho del número de personas que habitan en una vivienda. No es lo mismo una persona que vive sola que una familia de 5 con dos perros.

Pero otro factor clave es la distribución de la casa y el aprovechamiento de espacios. Una casa con espacios abiertos nos dará mayor profundidad, y una mejor utilización de los espacios.

Todo lo contrario a una casa más estructurada, con muchos pasillos para acceder a otras partes del inmueble.

De hecho, una casa abierta de 40 metros tendrá la misma aprovechabilidad que una casa de 60 metros compartimentada en pequeños espacios.

una casa minimalista

Por ello, a la hora de buscar una casa para alquilar o comprar, además de fijarse en los metros, observa también en cómo está distribuida. A veces es incluso más relevante.

Si necesitamos una casa más grande es para guardar más cosas

Vamos a ponernos en la situación de una pareja. ¿Qué espacios necesita para vivir? Una habitación para dormir, un cuarto de baño, una cocina, y una estancia para hacer vida común. No necesita nada más.

Idealmente, también podrá tener una terraza, jardín o patio para tener contacto con el exterior. Aunque una casa bien orientada y con amplias ventanas puede ser suficiente para muchos.

¿Realmente necesitamos un piso de 80 metros para vivir? Si ese es tu caso, seguramente sea para guardar un exceso de cosas que no necesitas, pero que tienes en casa por si «algún día» lo usas.

Yo siempre tengo la máxima de comprar únicamente aquello que voy a usar muchas veces. Si es algo que solo vas a usar una a dos veces, paga por su uso y te ahorras un dinero y un espacio en tu casa.

Por ejemplo, muchas personas tienen en su casa una mesa en el comedor que solo se utiliza para ocasiones especiales, como una comida de Navidad. El resto del año está de decoración.

Otros también tienen en su casa una habitación de invitados, por si en alguna ocasión alguien viene a nuestra casa. Pero eso quizás sucede una vez al año.

E incluso hay familias que tienen una habitación para guardar cosas, como ropa, libros o cualquier cosa que utilizamos poco.

¿Realmente necesitamos tanto espacio para vivir bien, o podemos tener una casa de menos metros? ¿Necesitamos tener tres mesas, o con una nos basta? ¿Para qué queremos tener tantos armarios? Al final, lo único que conseguiremos es llenarlo de más ropa que nos compremos.

Aprovecha los espacios

A mí personalmente me fascinan las casas que aprovechan muy bien el espacio. En este canal de Youtube tenemos múltiples ejemplos de casas pequeñas que tienen todo lo útil para vivir bien.

Tener una casa más grande solo nos sirve para acumular más cosas, que en su mayoría no utilizaremos porque nos cansamos de ellas.

El hecho de tener una casa más pequeña nos ahorrará bastante la cuota de alquiler o de hipoteca que tengamos que pagar cada mes. Ese dinero lo podremos utilizar para las cosas que verdaderamente nos hacen felices, en lugar de acumular objetos.

aprovecha los espacios

No tengas miedo a buscar una casa de menos metros cuadrados. Si optimizas bien el espacio podrás vivir cómodamente, y sin tantas cosas. Muchas veces, menos es más.

¿Cómo gestionar mejor los espacios? Muebles plegables

Los objetos que realmente ocupan un espacio vital en nuestras casas son los muebles, principalmente aquellos que sirven para guardar cosas, como armarios o cómodas. También sobran mesas redundantes o sillas que no se utilizan.

Además, piensa que muchos de estos muebles, como mesas y sillas, e incluso la cama, hacen su función únicamente en determinados momentos del día. Es decir, solo cuando los usamos.

No así los armarios, ya que estos cumplen la función de almacenar cosas. Por ello, cuantos menos armarios mejor, de esta forma solo acumularemos las cosas más necesarias.

¿Por qué no hacemos que esos muebles que solo se utilizan en determinadas ocasiones ocupen espacio solo cuando se estén usando? De esta forma, optimizamos los espacios de la casa.

Podemos transformar de forma rápida un comedor en una habitación de invitados, por ejemplo, gracias a un sofá cama.

O nuestro salón en un comedor al incorporar una mesa y unas sillas plegables que tenemos guardadas a un lado. Así, mientras que no las estamos usando podemos tener un espacio libre para hacer ejercicio en casa, por ejemplo.

Por ello, tener una casa con espacios amplios y muebles plegables o multiusos es una buena estrategia. Solo ocuparán espacio cuando los estemos usando.

Veamos a continuación cuáles son los mejores muebles plegables para una casa minimalista.

Cama plegable

Uno de los muebles plegables más socorridos son las camas plegables. Puedes tener un colchón perfectamente plegado y que este ocupe muy poco espacio en tu casa.

Así, si tienes un invitado en tu casa no necesitas tener una habitación solo para la ocasión, sino que puedes abrir esta cama plegable en el salón de tu casa en cuestión de minutos y crear de la nada esa habitación de invitados.

Mesa plegable

Uno de los muebles plegables estrella, sin ninguna duda, son las mesas plegables. ¿Por qué tener una mesa en el salón todo el día si solo la usamos a la hora de comer?

Podemos tener una mesa plegable que podemos abrir o cerrar en cuestión de segundos. Mientras que no la usemos, podemos dejarla a un lado, y usar ese espacio para otras cosas, como hacer ejercicio en tu casa o ponerte a pintar, por ejemplo.

Lo más importante de una mesa plegable es que está se pueda abrir y cerrar fácilmente, ya que seguramente la usaremos varias veces al día.

Silla plegable

Claro que no podemos tener una mesa sin tener una silla para utilizarla.

Las mesas ocupan bastante espacio en nuestras casas, pero las sillas no son menos. Sobre todo si tenemos varias cuando realmente utilizamos solo una o dos.

¿Para qué tener tantas sillas ocupando espacio si solo las utilizamos cuando tenemos visita? ¿No es preferible tenerlas guardadas en algún lugar y solo hacer uso de ellas cuando las necesitamos?

Una silla plegada no ocupa prácticamente nada de espacio. Podemos incluso tener varias amontonadas sin que estas ocupen demasiado.

Las utilizaremos sobre todo para momentos en los que estemos sentados relativamente poco tiempo. Si estamos sentados varias horas en el mismo sitio sí que compensa hacer una inversión para una silla cómoda. Pero por ejemplo para los tiempos de comida, podemos hacer uso de ellas y luego plegarlas cuando terminemos.

Taburete para almacenaje

Aunque nuestra intención sea tener pocos objetos materiales en nuestra casa, tendremos que tener algún lugar en el que guardar los pocos que tengamos.

Recuerda que, si tenemos poco espacio para guardar nuestras cosas, ello nos forzará a deshacernos de aquello que realmente no nos da utilidad.

Por ello, ¿qué mejor que tener un mueble multiuso para guardar nuestras cosas? En ese caso, un taburete para almacenaje es la clave. Podrás utilizarlo tanto para sentarte como para guardar tus cosas debajo.

La excepción: tu cama

El único mueble al que sí debemos de prestar más atención (e incluso cariño) es nuestra cama. Aquí pasamos 8 horas de cada día, y un buen descanso es signo de una buena actividad el día siguiente.

Por ello, tener una cama de calidad es imprescindible para tener una vida sana. En temas tan relevantes como el descanso es mejor comprar calidad, porque realmente estás invirtiendo en tu bienestar.

Cosa distinta es tener una cama de invitados plegable, que quizás se vaya a usar durante una o dos noches. Entonces haciendo un análisis coste-beneficio, claramente compensa disfrutar de ese espacio durante todo el año a expensas de tener una cama de peor calidad, que se va a usar bastante poco.

Elimina lo inútil

El objetivo de tener una casa minimalista es tener los objetos imprescindibles para vivir bien. Ni más, ni menos.

Una vez que tengamos esto claro, el único paso es eliminar. Eliminar todo aquello que no nos aporta utilidad.

Ropa, armarios, mesas, sillas, jarrones, lámparas, libros, juegos… Todo aquello que no utilizamos es algo que no merece la pena seguir guardando.

A veces nos da pena tirar cosas por el tiempo que hemos estado con ellas. Tener sentimientos hacía un objeto no suele ser bueno. Podemos tener aprecio a algo porque nos recuerde a algún momento o a alguien. De eso no debemos deshacernos, pero sí de los objetos que nos «dé pena tirarlos por haberlos tenido mucho tiempo».

Eliminar no es tirar. Esa debe ser la opción cuando el objeto en cuestión ya no es útil para su uso. De lo contrario, lo mejor es venderlo, regalarlo, o donarlo a alguien que realmente lo pueda necesitar.

De esta forma, además de mantener tu casa como un lugar más habitable, contribuyes a que otras personas puedan beneficiarse de tus objetos.

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